¿Cómo elegir al mejor fotógrafo?

El día de hoy veremos cómo elegir al mejor fotógrafo para tu boda.

Te gusta como persona

Además de tener en cuenta su calidad como fotógrafo, debes tener en cuenta que te gusta su personalidad y forma de ser.

Puede parecer que no es algo muy importante a tener en cuenta, pero piensa en lo difícil que sería decirle lo que quieres a una persona con la que no tienes confianza o no te transmite seguridad.

Tienes que sentirte completamente relajado con la persona que se encargará de las fotos de tu boda, por lo que si no logras esa conexión con los primeros sigue buscando y no te conformes si no te sientes 100% seguro.

Te gusta su estilo

Hay miles de fotógrafos y cada uno con su propio estilo, por lo que es importante encontrar al fotógrafo con el estilo que te gusta, ya que será el estilo que tendrás las fotografías de tu boda. Encuentra un fotógrafo que documente las bodas de la manera en la que quieres tus fotos, que edita sus fotos con un estilo que te encanta y refleje los eventos de la forma en la que deseas.

Pide ver su trabajo final

Al hablar con distintos fotógrafos lo más normal es que te presentan una cantidad de diferentes fotos que representan su mejor trabajo, quizás veas algunas impresionantes fotos en blanco y negro o magníficas tomas.

Aunque te guste este trabajo, siempre pide que te enseñen el resultado final, como por ejemplo los álbumes finales que le dieron a otras parejas para asegurarte de que te gusta todo el trabajo en general.

Busca constancia, no quieres unas pocas fotos increíbles, sino una gran sesión completa.

Confías en él

Como reflejo de que has planteado bien los puntos 1 y 3 con respecto a si te gusta como persona y su trabajo, el resultado debe ser que confías ciegamente en tu fotógrafo. Si no quieres preocuparte por si toma las suficientes fotos, o las correctas, durante el día de la boda, es imprescindible que tengas confianza en su trabajo.

De lo contrario, estarás el día de tu boda con la preocupación de no saber si hará un trabajo adecuado a lo que quieres.

Le recomendarías

Una gran manera de saber si has encontrado tu fotógrafo de boda perfecto es preguntarse ¿yo lo recomiendo a un amigo? Si la respuesta es sí, entonces aleja las dudas de ti. Si tienes dudas, entonces no deberías contratar a esa persona.

¿Te han parecido útiles estos consejos para saber cómo elegir al mejor fotógrafo?

¿Cómo conseguir buenas fotos en movimiento?

El Modo de Enfoque por Defecto: AI One Shot

En la mayoría de las cámaras tenemos que presionar el botón de disparo hasta la mitad para poder enfocar. A partir de ahí, si queremos re encuadrar conservando el enfoque tendremos que mantener el botón presionado. Si lo soltamos perderemos el enfoque y tendremos que volver a pulsar. Cuando queramos hacer la foto terminaremos de presionar el botón hasta el fondo.

Esto es así cuando tenemos configurado el modo de enfoque AI One Shot (AF-S). Este modo mantiene el enfoque una vez hemos enfocado nuestro sujeto, y no lo varía aunque sigamos pulsando el botón.

Sin embargo, este modo no es útil cuando lo que queremos enfocar está en movimiento continuo, puesto que tendríamos que estar pulsando cada vez, y sería difícil tenerlo enfocado justo en el momento preciso, por lo que para ello es necesario configurar el modo de enfoque en modo AI Servo.

Con el modo AI Servo la cámara tratará de mantener enfocado nuestro sujeto mientras mantengamos pulsado el botón de enfoque.

Una de las cosas a tener en cuenta cuando utilizamos este modo es que ya no hay confirmación de enfoque por parte de la cámara, es decir, ni pitará (en el caso de tener activado el ‘beep’ ) ni se quedará fija la luz de enfoque.

Lo habitual cuando se utiliza el modo AI Servo es configurar el modo ráfaga, ya que vamos a realizar varios disparos con el fin de obtener distintas fotografías de nuestro sujeto bien enfocado. De esta manera, cuando editemos podremos elegir cual de todas nos gusta más.

Este modo de enfoque se suele utilizar mucho sobre en todo en fotografía deportiva y fotografía de fauna, donde la acción sucede muy rápida.

Normalmente, cuando realizamos este tipo de fotografía, queremos obtener una fotografía muy nítida con nuestro sujeto totalmente congelado, por lo que necesitamos utilizar velocidades de obturación muy rápidas. De ahí, que las especificaciones que más se suelen mirar son el número de fotografías que se puede realizar en el modo ráfaga, y la máxima velocidad de obturación.

Sin embargo, hay ocasiones, ya sea por motivos artísticos o por falta de luz, en las que las velocidades de obturación utilizadas son lentas. Esto implicaría que nuestro sujeto saldría movido y sin nitidez. Es cuando se suele utilizar la técnica del barrido.

Probando Técnicas de Enfoque en Movimiento: El Barrido

Para conseguir resultados óptimos con la técnica del barrido hay que disparar una ráfaga mientras enfocamos y realizamos un seguimiento a la misma velocidad que nuestro sujeto.
Esta técnica consiste en disparar una serie de fotografías a unas velocidades de obturación lentas, acompañando el movimiento de nuestro sujeto con nuestra cámara, a la vez que presionamos el botón de enfoque, con el fin de que éste salga nítido, y el fondo movido.

Lo normal es que la mayoría de fotografías salgan borrosas o poco nítidas, obteniendo una o dos correctas. La mayor dificultad reside en la sincronización de nuestro movimiento con respecto a nuestro sujeto, la cual se consigue con la práctica.

Los Puntos de Enfoque, Esenciales a la Hora de Enfocar

Cada vez tenemos más puntos de enfoque, pudiendo seleccionar el que más cerca se encuentre de nuestro sujeto sin tener que reencuadrar.

Los modos de enfoque están directamente relacionados con los puntos de enfoque de la cámara. Los puntos de enfoque son una serie de cuadrados que podemos ver a través de nuestro visor y que utilizamos para enfocar. Por defecto, el punto de enfoque seleccionado está en el centro, de manera que para enfocar un objeto tenemos que situarlo justo encima y pulsar el botón. Sin embargo, con el paso del tiempo, las cámaras disponen de más puntos de enfoque, de manera que podemos seleccionar el punto más próximo a lo que queremos enfocar sin tener que re encuadrar.

Cuando realizamos fotografía de seguimiento, es fundamental poder seleccionar el punto de enfoque que mejor nos venga con el fin de no tener que reencuadrar (ya que sería imposible conseguir la fotografía). Por ejemplo, si yo estoy fotografiando a un deportista en movimiento y tengo seleccionado el punto de enfoque central, nuestro sujeto saldrá siempre centrado. Si selecciono un punto de enfoque en la parte izquierda del encuadre, mi sujeto aparecerá en la parte izquierda.

Si utilizamos el modo de enfoque AI One Shot, tendríamos que estar enfocando con cada movimiento.

¿Y Si Separamos el Enfoque del Disparo?

Hay cámaras en las que podemos disociar el botón del enfoque del botón de disparo.

Todo el rato estoy hablando de que hay que presionar hasta la mitad el botón de disparo para que la cámara trate de enfocar, y presionarlo para fotografiar. La verdad es que me imagino estar una hora o más haciendo este tipo de fotografía de esta manera y creo que acabaría con el dedo machacado de tanta tensión, ¿no creéis?

Pero no pasa nada porque hay una solución, disociar el botón de enfoque del botón de disparo. De esta manera, tendremos un botón exclusivamente para enfocar, y otro botón para disparar. Esto supone una ventaja increíble, ya que mantendremos pulsado el botón del enfoque siempre que queramos enfocar, soltándolo cuando nuestro sujeto esté quieto (y nosotros también), y pulsando el botón de disparo las veces que queramos, sabiendo que nuestro sujeto seguirá enfocado.

En el ejemplo del deportista, pulsaremos el botón de enfoque para realizar el seguimiento y pulsaremos el de disparo durante una jugada concreta.

Ésta es la buena noticia, la mala es que no todas las cámaras permiten esta opción, así que si te interesa esta opción asegúrate de que la tiene antes de comprártela.

La Cosa se Complica. Configurando la Sensibilidad de Seguimiento

En Canon existe una serie de configuraciones en función de cada caso, donde podemos especificar la sensibilidad de seguimiento, si el sujeto acelera o decelera más o menos y si queremos que el enfoque se mantenga a pesar de que un objeto se cruce en nuestro encuadre.

Conforme avanza la tecnología las cámaras permiten una mayor configuración, y el modo AI Servo no lo es menos. A la hora de realizar un seguimiento pueden surgir distintas situaciones, además, no todos los movimientos son iguales.

Uno de los parámetros que podemos configurar es si queremos dar más prioridad al enfoque o a la velocidad de disparo. Como decía anteriormente, el modo AI Servo se suele utilizar con el modo ráfaga, por lo que podemos dar una prioridad distinta a la primera imagen que a la segunda.

Por ejemplo, en la primera fotografía podemos decirle a la cámara que no dispare hasta que nuestro sujeto esté enfocado. Y que a partir de la segunda dé más prioridad a la velocidad, puesto que consideramos que una vez enfocado el sujeto, éste seguirá enfocado en el resto de fotografías.

Podemos decirle a la cámara si tiene que dar más prioridad al enfoque o a la velocidad de disparo a partir del segundo disparo en ráfaga.

Otros aspectos configurables pueden ser la sensibilidad que tiene que tener la cámara a la hora de mantener el enfoque sobre un sujeto en función de la velocidad que tenga, y del tipo de movimiento que haga. Por ejemplo, para un ave con un vuelo constante el enfoque es menos sensible que un pájaro que realiza movimientos rápidos en distintas direcciones.

Esta sensibilidad puede ser mayor o menor dependiendo de si queremos que el enfoque se desvíe cuando un objeto se antepone al sujeto que estamos siguiendo, o si queremos que se mantenga. Imaginar que estamos realizando un seguimiento a un ave y de repente se cruza otra, por lo que el enfoque debería de quedarse con la primera. O sin embargo, queremos enfocar al sujeto más cercano, por lo que el enfoque debería cambiar cada vez que un ave se anteponga a nuestro sujeto.

Hay acciones que suceden tan rápido que es imposible enfocarlas mientras suceden, por lo podemos pre enfocar y disparar cuando suceda, o enfocar otro elemento que se mueva más lento. Es imposible seguir el movimiento de una pelota, pero más sencillo enfocar al tenista.

Muchas veces echamos la culpa a nuestro equipo por no haber conseguido la fotografía, pero la mayoría de las veces el problema es la incorrecta configuración de nuestra cámara. Un buen conocimiento de todas sus funcionalidades y su correcta configuración nos puede facilitar el trabajo.